jueves, julio 17, 2008

Map of the Problematique

Idealizando, un mes atrás: Amarrar a tus mulas y alimentar bien a tus cerdos, porque dejas tu rancho querido para presenciar un evento chingonsísimo: El concierto de Muse en una ciudad grande: Guadalajara. ¿Cómo te vas, cuándo y sobre todo: Con qué dinero? No hay bronca, ahí luego vemos.

Materializando, una semana atrás: Compras boletos de medio pelo, empiezas a preparar la cosecha y a tus yuntas para que se las arreglen en tu ausencia. ¿Cómo te vas, dónde es y dónde te vas a dormir? No hay bronca, ahí luego vemos.

Planeando, hace unos días: Te vas con la familia de la novia de un amigo. Ellos son de allá. Ellos pueden hospedarte (aunque sería algo incómodo). Ellos son la prueba de que todo, absolutamente todo se soluciona sin que tú muevas un dedo.... Pero... ¿Y si se llega a dar la circunstancia de que todo se vaya al carajo y siempre no se solucionó todo sin que muevas un dedo? Meh. Nunca va a pasar eso... y si se llega a dar, pues no hay brona, todo siempre se soluciona sin que tú muevas un dedo, y si no, ps ahí luego vemos.

Chasqueando, hace unas horas: Pues que siempre sí se dió la circunstancia, ¿Cuál era tu plan B? No hay bronca, ahí luego vemos. ¡¡¡EL CONCIERTO ES MAÑANA, TARADO Y TODAVÍA NI HAS PREPARADO EL MAÍZ PARA LOS CHANCHOS!!! Eehh... JE! ¿Mañana? Pues ehh.. boletos de autobús, ¿no? Sí, ya están ¿Y luego? ¿Ya están los boletos de autobús? JA! creí que se trataba de algo serio. Entonces no hay bronca, ahí luego vemos.

Concluyendo, en este momento:
Ya amarré a mis mulas, ya les dejé suficiente maíz a mis cerdos (no había así que les dí corn flakes con lodo) porque mañana dejo mi querido rancho para irme a Guadalajara al concierto de Muse. ¿Dónde está el auditorio? ¿Cómo voy a llegar hasta ahí?, ¿Qué voy a comer?, ¿Dónde voy a emborracharme? y sobre todo: ¿Con qué dinero? Pfff... no hay bronca, ya llegando allá vemos.

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Y en el próximo episodio de Dead Robot: El ranchero nos platicará cómo hizo para cruzar la ciudad y llegar al concierto, cómo consiguió dinero para comer y cómo pasó la noche borracho en una banca de un parque solitario abrazando a su osito de peluche y suplicando porque ningún charro montaperros lo agarre a balazos con su pistola de balines, o peor aún, que le cuente historias urbanas de esa, la gran ciudad. No se lo pierdan amiguitos!


sábado, julio 12, 2008

Taller Literario.

La otra vez en la universidad ví un cartel que anunciaba un taller literario. Para esas fechas yo estaba viviendo solo y trabajaba y estudiaba y era ama de casa y no tenía tiempo ni de decir: "Puta! ni tiempo de decir que no me alcanza el tiempo", así que les mandé un correo nomás para ver si me contestaban o algo.

Este es el mail que mandé:

Hola. Me llamo Changos y soy estudiante de la Facultad de Ingeniería de la UAQ. Ví el cartel que anunciaba este taller en la facultad de lenguas y me llamó la atención.

Me gusta mucho leer y escribir, o más bien: me gusta mucho leer y frustrarme intentando escribir, porque no he escrito nada que sienta que merezca estar fuera del bote de basura. Y, como podrá darse cuenta cualquiera que se haya dado el tiempo de leer este correo, sólo soy capaz de escribir párrafos con cierta coherencia; no sé nada de sintaxis, ni estilos, ni gramática. Por eso mismo me gustaría saber si el taller está dirigido a escritores con cierta formación, o si está abierto incluso para un ingenierote bajado del cerro a tamborazos (como diría Jorge Ibargüengoitia).

Agradecería mucho una respuesta, y tal vez un poco más de información respecto al precio del taller presencial.

Y que me lo contesta la maestra misma que es una escritora segun muy chipotles y así.

Hola David,
gracias por tu correo y por tu interés en el Taller Literario de Motivación a la Escritura.
Este taller consiste en una sesión semanal de tres horas, en donde se realizan ejercicios a partir de una consigna motivadora de la imaginación, para crear un relato. Luego se leen y se comentan los textos producto de la sesión y de las tareas. De esta forma, además de que con su asistencia aseguro el avance del alumno, se evita el síndrome de “la hoja en blanco”. Vamos, también, conduciéndolo hacia la sensibilización de sus sentido en una suerte de entrenamiento, con el fin de que sean éstos quienes le vayan evocando temas para su trabajo literario. La estructura del curso permite recibir permanentemente alumnos nuevos, así como de distintos niveles, y el avance personal es el que determinará cuándo el alumno está listo para partir.
Tengo la costumbre de ofrecer una sesión sin compromisos, con el fin de que la persona interesada pueda experimentar personalmente la forma en que trabajamos y valorar si es el tipo de taller que está buscando. Así que si deseas venir, serás bienvenido.
¡Ojalá y te animes a vivir esta aventura literaria!
Muchos saludos,
Carmen


¿Aventura literaria? Solo puedo imaginarme zurcando los aires sostenido de una liana vistiendo sólo un boxer que tiene impreso el abecedario mientras esquivo libros y letras gigantes que caen velozmente del cielo
¿Aventura literaria? No, gracias, siempre he sido más bien una persona tranquila.

Tal vez lo mejor sería mandarle otro correo,

martes, julio 08, 2008

Cómo amaestrar a un cerdo en 8 días.

La idea, aparte de altruísta, era simplemente genial. Se me ocurrió un día, después de escupir un gran bocado de hot dog y preguntarle, enérgica pero cortésmente al hot doggero que ¡QUE CARAJOS ME HABÍA DADO!

Bueno. En realidad fue un poco después de eso, fue cuando tuve las ideas claras en la mente. Antes hice una rabieta en la cual terminé embarrando el supuesto perro caliente en la cara del vendedor, mientras le gritaba enérgica y muy poco cortésmente que era un hippy y un farsante. Y, por supuesto, tampoco se me ocurrió mientras escapaba ágil y velozmente de ese regordete policía que gritaba que me detuviera en nombre de no se quién. No corrí en realidad porque estuviera arrepentido, o porque supiera de antemano que había hecho algo malo, corrí porque soy una persona un tanto nerviosa. Con mucho gusto me habría detenido y habría dialogado con el gendarme, el cual, juzgando por su prominente corpulencia no solo me habría dado la razón, sino que habría mandado a ese sucio comerciante al calabozo, que es donde deberían estar todas las sabandijas de su calaña.

Los tiempos cambian, eso lo tengo bien claro, soy una persona racional. Y no juzgo a la gente solo porque intente probar algo nuevo, todo es nuevo para todos en algún momento ¿No es cierto? Es solo que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Y yo con ese tipo de cosas nunca juego. Los negocios son cosa seria. La comida es cosa seria. Siempre es bueno saber qué te estás metiendo en la boca y no es bueno disfrazarlo de ningún modo. Corrección: no es bueno que te lo disfracen de ningún modo, y eso es algo que se ha venido haciendo últimamente. Mi ira no se debía al sabor, que aunque diferente, no era malo, ni putrefacto. Ni tampoco al puñado de calorías que le habían negado a mi paladar, a mi estómago, a mis intestinos y a todos mis demás camaradas del sistema digestivo.

Me parece algo justo y por demás razonable: cuando el cuerpo pide un hot dog, uno va a en busca de un hot dog, uno paga por un hot dog y, en teoría uno debería recibir un hot dog. Es muy simple. Bueno y... ¿Cómo sabe uno que está recibiendo un hot dog y no... pues otra cosa muy parecida a un hot dog? Tendríamos que desglozar un poco la idea de lo que es un hot dog. Un hot dog es, en esencia, una salchicha cocida, asada o frita en un pan conocido comúnmente como "media noche", al cual se le puede agregar un poco de verdura y aderezos al gusto. Pero eso es extra, una medianoche con verdura y aderezos al gusto no es en realidad un hot dog (creo que eso ni nombre tiene), y una salchicha cocida, asada o frita en una tortilla con verduras y aderezos al gusto tampoco es un hot dog (los conocedores saben que este platillo es una variante mexicana del hot dog, llamado tortihot dog, pero este también rico y nutritivo platillo no es considerado un hot dog puro, es un híbrido de los tacos y del hot dog). Ahora que conocemos a los dos factores que hacen al hot dog, tenemos que desglozarlos, sí, también a ellos. Uno no puede meter una salchicha en una telera y vender el producto como un hot dog, porque todo el mundo sabe que el producto de esa combinación es una torta de salchicha, y una torta muy malhecha, por cierto. Y tampoco puede meter en una media noche algún embutido que no sea una salchicha y venderlo como un hot dog. Estos son ejemplos simples y fáciles de detectar, ya lo sé, el problema está cuando le meten a una medianoche algo que TIENE forma de salchicha, HUELE en parte como salchicha y se fríe, cuece o asa como una salchicha, pero que NO es una salchicha, por que una salchicha debe estar estrictamente hecha con carne roja de cerdo, ese pobre animal tan amado y tan injustamente blasfemado en esta era moderna, y no con carne blanca gay de Pavo.

Ahí fue cuando se me ocurrió esa magnífica idea: Crear la primer granja de cerdos amaestrados y ayudarlos a ganar el terreno que poco a poco esas sucias y nutritivas avesuchas han ido acaparando, y regresar a éstas a sus terrenos: sus sucios hornos y sus rellenos con pasitas y trocitos de piña en las fechas cercanas a la navidad, no en nuestros casuales y deliciosos hot dogs. PARA EL CERDO LO QUE ES DEL CERDO!! empecé a gritar frenéticamente. NO A LA PIRATERÍA EN NUESTRA COMIDA PERO SÍ EN EL INTERNET! hasta que llegó mi vecina muy molesta porque eran las 4 de la mañana.

Así fue como empezó todo, con el tiempo iré relatando esta aventura gastronómica, y como las cosas se fueron saliendo de mis manos hasta explicar cómo fue que quedé atado a una silla y amordazado con larguísimas tiras de tocino de primera calidad.

viernes, julio 04, 2008

De estafas y música portátil

La vida es mejor cuando hay buena música de fondo. Especialmente las caminatas y los largos y accidentados trayectos en el autobús, o en las clases aburridas. Es divertido ponerse a ver a la gente y tratar de poner una canción que le haría un buen soundtrack. Claro, para eso hay que tener un reproducor de música. Que sea portatil.

Y desde que intenté reparar mi Net MD y salieron volando por ahí muchos resortitos y diodiotos, hace unos 8 meses, ne he tenido música portátil. Yo imagino que no es necesario tratar de explicar lo que eso significa, sobre todo si pasas por lo menos 1 hora de tu día en un autobús que huele a sopa maruchan y patas... y que combinado con la odiosa voz nasal de un tal Jackson Gruperísimo se convierten en una experiencia casi vomitiba. Tampoco creo necesario explicar que las clases de la carrera que estás estudiando en realidad no te interesan y son aburridísimas con 'a' de "ay, no mames sáquenme de aquí" y que el ingenierazo te descubra roncando mientras cuenta cómo impresionó a una decena de europeos con sus avanzados conocimientos prácticos de... lo que sea y cómo un simple aparatejo de música podría evitar la rigurosa sustracción de dos puntos menos de tu calificación parcial, que nunca ha sido tan brillante de por sí.

Bueno, creo que hay más. Pero a lo que iba es que quise remediar ese asunto y compré un Ipod. Y sí, estaba muy contento, porque fue una ganga y se veía tan padre todo negro y cromado y la pantalla tan chidita y.... bueno, a la hora de conectar los audífonos solo se escucha de un lado. El izquierdo o el derecho dependiendo de cómo los acomodes. Y bueno ¿Qué puede hacerse en esos casos? Lo primero, obvio, es exclamar algo similar a PUTA MADRE!, después rogar que sea algo simple, como un error de conexión o de audífonos... y por último intentar buscar al canijo que te birló como a un pequeño.... es decir, como a un gran tarado.

Sí, bueno. Pero no lo encuentras por ningún lado. Y puedes imaginar cómo está él ahí derrochando el dinero que te costó tal vez no gran trabajo, pero sí algo de tiempo ahorrar. Y también cómo tú tienes a david gilmour tocando un impresionante solo de guitarra de un lado y a Jackson Gruperísimo haciendola de "payasito grupero"por el otro. Bueno ¿Qué haces? En teoría deberías ir y buscar a ese rufián sin descanso, ya no para intentar recuperar tu dinero, sino para demostrarle que... pues que sí, eres un gran tarado pero eres un gran tarado que puede agarrarlo de los pelos y pisarle la nariz... nomás por cuestión de orgullo. Sí. Eso estaría bien.

O bueno. Espérate ¿Por qué no mejor te pones a escribirlo todo y lo publicas en un blog de internet? Nah. Eso sería inútil... y medio estúpido.